quinta-feira, 30 de julho de 2015

A Crise Na Opinião de Albert Einstein

"Não pretendemos que as coisas mudem, se sempre fazemos o mesmo. A crise é a melhor benção que pode ocorrer com as pessoas e países, porque a crise traz progressos. A criatividade nasce da angústia, como o dia nasce da noite escura. É na crise que nascem as invenções, os descobrimentos e as grandes estratégias. Quem supera a crise, supera a si mesmo sem ficar 'superado'."
"Quem atribui à crise seus fracassos e penúrias, violenta seu próprio talento e respeita mais aos problemas do que às soluções. A verdadeira crise, é a crise da incompetência. O inconveniente das pessoas e dos países é a esperança de encontrar as saídas e soluções fáceis. Sem crise não há desafios, sem desafios, a vida é uma rotina, uma lenta agonia".
"Sem crise não há mérito. É na crise que se aflora o melhor de cada um. Falar de crise é promovê-la, e calar-se sobre ela é exaltar o conformismo. Em vez disso, trabalhemos duro. Acabemos de uma vez com a única crise ameaçadora, que é a tragédia de não querer lutar para superá-la... Nem tudo que se enfrenta pode ser modificado, mas nada pode ser modificado até que seja enfrentado".

Albert Einstein

quarta-feira, 15 de julho de 2015

¿Reavivados?

¿A quién debe agradar el pastor: a los miembros de la iglesia, a su organización, a la sociedad, a su familia? Recuerdo una vez que estuve angustiado. Me sobrevino un sentimiento de que tal vez yo no estuviese agradando. Y mi angustia era querer agradar al Señor. Después de un tiempo de reflexión, percibí que eso fue bueno, porque al final, ¡esa debe ser la incomodidad de todos los cristianos! Después de orar por algunas semanas, la revelación recibida fue de algo muy obvio: ¡se agrada a Dios teniendo fe (Hebreos 11:6); y se adquiere fe leyendo la Biblia (Romanos 10:17)! Se queremos agradar siempre, debemos ser estudiantes constantes de la Palabra de Dios.
El día 17 de abril de 2012 tuvo inicio una actividad colectiva mundial de un pueblo que estaba deseando una sonrisa en el rostro del Creador. Un viaje de tres años y tres meses en los cuales innumerables personas alrededor del globo serían motivadas a leer cada día el mismo capítulo de las Escrituras, comenzando en Génesis y yendo hasta el final de la Biblia. Todos juntos, a pesar de estar esparcidos por el planeta. ¿Para qué? Para ser reavivados, porque esta es la característica de un pueblo que agrada a Deus.
¿Y hubo adhesión? Es difícil medir un balance exacto del proyecto hasta hoy, más de 1180 días después. Pero basta escribir “Reavivados Por Su Palabra” en Google[i] y ver el resultado. Sin contar que para las demás partes del mundo el “rpsp” acontece en muchos otros idiomas. La imposibilidad de saber números exactos es justamente por el tamaño gigantesco de personas e instituciones que se unieron a la idea, creando centenas de medios de interacción del proyecto como sitios web, blogs, páginas, comunidades, canales de videos, juegos, concursos, gráfica, panfletos, artículos, aplicativos, programas de radio y TV, espacios en lecciones de la Escuela Sabática y otros periódicos, etc. ¡Un verdadero nicho cultural pasó a existir!
La palabra “reavivados” implica justamente volver con fuerza a la vida[ii]. Y si usted deja Twitter abierto en el marcador #rpsp por la mañana, horario en que el cristiano hace su meditación personal, verá que el timeline se estará actualizando cada pocos segundos, sin parar. El aparato electrónico, que es materia sin vida, parece pulsar. Todo eso por estar subiendo a la red mundial la unificación del pensamiento de millares de creyentes que están recibiendo juntos el alimento de una sola fe, dada por un solo Espíritu (Efesios 4:4-6). Al final, más importante que los hits de los medios es lo que sucede en la vida de las personas. Y eso es real.
Para sentir eso, creé el correo electrónico oqueacheidoreavivados@hotmail.com . Y de apenas un llamamiento que hice en la radio[iii], pidiendo a los oyentes sus opiniones, recibí decenas de respuestas como:
“Buen día, Pastor, soy oyente de reavivados, mi vida cambió, pasé a interpretar la Biblia de otra forma, pasé a ser guardador del sábado y diezmista de verdad, doy estudio bíblico en mi comunidad y siempre comparando lo de reavivados con la Biblia. Soy de la Pastoral Familiar y doy Curso para novios. Aprendí a no venerar más la imagen, solamente a Dios. Soy católico. Gracias por cambiar mi manera de interpretar la Palabra de Dios. Soy mineiro, moro en Lavras [sic]”.
Májore Cabral hace este comentario sobre Reavivados: “Fue una bendición en mi vida, sin contar que se lo señalé a muchas personas, principalmente no adventistas”. Como Renata Romão que, todos los días, envía los comentarios y actualizaciones de rpsp para sus “grupos de evangelismo en WhatsApp, que son en total 12, y con [cerca de] 100 personas cada uno, o sea, casi 1200 personas”. Pero un punto que une todos los e-mails que recibí es el pedido de que el proyecto no termine al completar la lectura de los 1189 capítulos de la Biblia.
¿A partir de las muestras tan sencillas pero exponenciales, usted tiene la noción de cuántos millares o millones de personas se juntaron como células robustecidas para fortalecer el cuerpo de Cristo? Para tener una idea, acompañe la conclusión de este proyecto hoy, 10 de julio, que sucederá dentro del 60º Congreso de la Asociación General de los adventistas del séptimo día. Será una ceremonia en presencia de más de 60 mil fieles reunidos en San Antonio, Texas, EE.UU., representando a los 18,5 millones de miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día activos en 215 países.
Por tanto, para el cuestionamiento que un gran teólogo adventista hizo en un periódico oficial de la denominación preguntando “¿Podemos todavía ser considerados el ‘pueblo de la Biblia’?”[iv], 14 años después, la respuesta continua siendo, ampliamente, un gran “sí”. Considerados como “evangélicos de misión” tradicionales por la “nomenclatura utilizada por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) para el censo”[v], actualmente los adventistas del séptimo día “tienen asumido su puesto entre las mayores denominaciones”[vi]. Históricamente, son llamados el “pueblo de la Biblia”[vii]. Para la Iglesia Adventista es de vital importancia saber si lo que está siendo enseñado, creído y practicado viene de algún claro “así dice el Señor”, o sea, si está escrito en las Sagradas Escrituras. “Los escritos de los adventistas se preocupan mucho de ofrecer ‘pruebas’ a través de la Biblia”[viii]. Para Ellen White[ix], la Biblia debe ser considerada como una norma infalible a través de la cual las ideas científicas del hombre deben ser analizadas. Por lo tanto, en el adventismo la Biblia es la Palabra de Dios que sirve como única regla de fe y práctica[x].
¿Y en su vida? Para el pastor Bruno Raso, que lideró este proyecto en el territorio de la División Sudamericana (que corresponde a ocho países sudamericanos), el “rpsp” contribuyó a tornar a la Iglesia “más espiritual y misionera”. ¿Usted también desea agradar al Señor? A partir de mañana, 11 de julio, esta Iglesia quiere reforzar su búsqueda de Dios, ahora con la lectura bíblica acompañada con comentarios inspirados. Será el proyecto “Creed en Sus Profetas”. Raso considera que profundizar la lectura de las Escrituras y del Espíritu de Profecía es indispensable para la comunión, la relación y la finalización de la misión. ¿Usted está dispuesto a creer en el don de profecía concedido por el Espíritu Santo? Entonces usted va a participar. Y, pensando en eso, por favor, deje abajo su evaluación diciendo lo que usted halló del proyecto Reavivados por Su Palabra, ¿está bien?
¡Que Dios le bendiga!

[iv] TIMM, Alberto R. Podemos ainda ser considerados o “povo da Bíblia”? Revista adventista. Tatuí: Casa Publicadora Brasileira, ano 97, n. 6, p. 14-16, jun. 2001, pg 14.
[v] JACOB, Cesar Romero, et al. Atlas da filiação religiosa e indicadores sociais no Brasil. Rio de Janeiro: Ed. PUC-Rio; São Paulo: Loyola, 2003, pg 69.
[vi] BAINBRIDGE, William Sims. The sociology of religious movements. Nova Iorque: Routledge, 1997, pg 107.
[vii] GONZALEZ, Lourenço Silva. Assim diz o Senhor. 11. ed. Niterói: Ados, 2009, pg 456.
[viii] GAARDER, Jostein et al. O livro das religiões. São Paulo: Cia. das Letras, 2000, pg 209.
[ix] WHITE, Ellen G. Educação, 7ª ed. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 1997, pg 173.
[x] NISTO CREMOS: as 28 crenças fundamentais da Igreja Adventista do Setimo Dia. Tradução de Hélio L. Grellmann. 8. ed. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2008, pgs 11-25.

terça-feira, 14 de julho de 2015

Como as pessoas eram salvas antes de Cristo vir a este mundo?

A salvação não pode ser conseguida por esforço humano. A salvação sempre foi e sempre será produto da graça e da misericórdia divinas.

Mas o que para nós é gratuito custou um preço muito alto. Nossos pecados são uma ofensa grave a Deus. Somente através da morte de Cristo nós poderíamos ser perdoados. Para isto Jesus veio até nós.

Marcos 10:45: “Pois o próprio Filho do Homem não veio para ser servido, mas para servir e dar a sua vida em resgate por muitos”.

Portanto os que viveram antes da cruz de Cristo foram salvos porque acreditaram no Salvador que haveria de vir. E nós que vivemos depois da cruz somos salvos por acreditarmos no poder do Cristo que já veio.

“sabendo que não foi mediante coisas corruptíveis, como prata ou ouro, que fostes resgatados do vosso fútil procedimento que vossos pais vos legaram, mas pelo precioso sangue, como de cordeiro sem defeito e sem mácula, o sangue de Cristo, conhecido, com efeito, antes da fundação do mundo, porém manifestado no fim dos tempos, por amor de vós” 1 Pedro 1:18-20.



Deus pôde oferecer o perdão para as pessoas que viveram antes da cruz com base no sacrifício futuro que seria feito em favor da raça humana, o sacrifício de Cristo.

Reavivados?

A quem um pastor deve agradar: aos membros da igreja, à sua organização, à sociedade, à sua família? Lembro-me de uma vez em que estive angustiado. Sobreviera-me um sentimento de que talvez eu não estivesse agradando. E minha angústia era em querer agradar ao Senhor. Depois de um tempo de reflexão, percebi que isso foi bom, pois afinal, esse deve ser o incômodo de todos os cristãos! Após orar por algumas semanas, o insight recebido foi de algo muito óbvio: agrada-se a Deus tendo fé (Hebreus 11:6); e adquire-se fé lendo a Bíblia (Romanos 10:17)! Se quisermos agradar sempre, devemos ser estudantes constantes da Palavra de Deus.
No dia 17 de abril de 2012 teve início uma atividade coletiva mundial de um povo que estava desenhando um sorriso no rosto do Criador. Uma jornada de três anos e três meses nos quais inúmeras pessoas ao redor do globo seriam motivadas a ler, a cada dia, o mesmo capítulo das Escrituras, começando em Gênesis e indo até o final da Bíblia. Todos juntos, apesar de espalhados pelo planeta. Pra quê? Para estarmos reavivados, pois esta é a característica de um povo que agrada a Deus.
E houve adesão? É difícil mensurar um balanço exato do projeto até hoje, mais de 1180 dias depois. Mas basta digitar “Reavivados Por Sua Palavra” no Google[i] e ver o resultado. Sem contar que para as demais partes do mundo o “rpsp” acontece em tantos outros idiomas. A impossibilidade de saber números exatos é justamente pelo tamanho gigantesco de pessoas e instituições que se juntaram à ideia, criando centenas de meios de interação do projeto como sitesblogs, páginas, comunidades, canais de vídeos, games, concursos, artes, panfletos, artigos, aplicativos, programas de rádio e TV, espaços em lições da Escola Sabatina e outros periódicos, etc. Um verdadeiro nicho cultural passou a existir!
A palavra “reavivados” implica justamente em voltar com força à vida[ii]. E se você deixar o Twitter aberto no marcador #rpsp, pela manhã, horário em que o cristão faz sua devoção pessoal, verá que a timeline estará se atualizando de poucos em poucos segundos, sem parar. O aparelho eletrônico, que é matéria sem vida, parece pulsar. Tudo isso por estar subindo para a rede mundial a unificação do pensamento de milhares de crentes que estão comungando juntos o alimento de uma só fé, dada por um só Espírito (Efésios 4:4-6). Afinal, mais importante que os hits da mídia é o que acontece na vida das pessoas. E isso é real.
Para sentir isso, criei o e-mail oqueacheidoreavivados@hotmail.com. E de apenas uma chamada que fiz na rádio[iii], pedindo aos ouvintes suas opiniões, recebi dezenas de respostas como:
“Bom dia Pastor, sou ouvinte do reavivados, minha vida mudou, passei a interpretar a Bíblia de outra forma, passei a ser guardador do sábado e dizimista de verdade, dou estudo bíblico na minha comunidade e sempre comparando o reavivados com a Bíblia. Sou da Pastoral Familiar e do Curso para noivos. Aprendi a não mais venerar imagem, somente a Deus. Sou católico. Obrigado por mudar minha maneira de interpretar a Palavra de Deus. Sou mineiro, moro em Lavras [sic]”.
A Májore Cabral comenta assim sobre o Reavivados: “Foi uma benção na minha vida, sem contar que indiquei pra muitas pessoas, principalmente não adventistas”. Como a Renata Romão que, todos os dias, envia os comentários e atualizações do rpsp para seus “grupos de evangelismo no WhatsApp, que são ao todo 12, e com [perto de] 100 pessoas cada um, ou seja, quase 1200 pessoas”. Mas um ponto que une todos os e-mails que recebi é o pedido de que o projeto não acabe ao completarmos a leitura dos 1189 capítulos bíblicos.
A partir de tão singelas, mas exponenciais amostras, você tem noção de quantos milhares ou milhões de pessoas se juntaram como células revigoradas para fortalecer o corpo de Cristo? Para ter uma ideia, acompanhe a conclusão deste projeto hoje, 10 de julho, que acontecerá dentro da 60º Conferência Geral dos adventistas do sétimo dia. Será uma cerimônia na presença de mais de 60 mil fiéis reunidos em San Antonio, Texas, EUA, representando os 18,5 milhões de membros da Igreja Adventista do Sétimo Dia atuantes em 215 países.
Portanto, para o questionamento que um grande teólogo adventista levantou num periódico oficial da denominação perguntando “Podemos ainda ser considerados o ‘povo da Bíblia’?”[iv], 14 anos depois, a resposta continua sendo, largamente, um grande “sim”. Considerados como tradicionais “evangélicos de missão” pela “nomenclatura utilizada pelo Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE) para o recenseamento”[v], atualmente os adventistas do sétimo dia “têm assumido o seu posto entre as maiores denominações”[vi]. Historicamente, são chamados de “povo da Bíblia”[vii]. Para a Igreja Adventista, é de vital importância saber se o que está sendo ensinado, crido e praticado vem de algum claro “assim diz o Senhor”, ou seja, se está escrito nas Escrituras Sagradas. “Os escritos dos adventistas se preocupam muito em oferecer ‘provas’ através da Bíblia”[viii]. Para Ellen White[ix], a Bíblia deve ser considerada como uma norma infalível através da qual as ideias científicas do homem devem ser abalizadas. Portanto, no adventismo, a Bíblia é a Palavra de Deus que serve como única regra de fé e prática[x].
E na sua vida? Para o pastor Bruno Raso, que liderou este projeto no território da Divisão Sul-Americana (que corresponde a oito países sul-americanos), o “rpsp” contribuiu para tornar a Igreja “mais espiritual e missionária”. Você também deseja agradar ao Senhor? A partir de amanhã, 11 de julho, essa Igreja quer reforçar sua busca por Deus, agora com a leitura bíblica acompanhada de comentários inspirados. Será o projeto “Crede em Seus Profetas”. Raso considera que aprofundar a leitura das Escrituras e do Espírito de Profecia é indispensável para a comunhão, o relacionamento e o término da missão. Você está disposto a crer no dom de profecia concedido pelo Espírito Santo? Então você vai participar. E, pensando nisso, por favor, deixe abaixo a sua avaliação dizendo o que você achou do projeto Reavivados por Sua Palavra, ok?
Que Deus lhe abençoe!
Um abraço,
Pr. Valdeci Júnior
Fonte: http://noticias.adventistas.org/pt/coluna/valdeci-junior/reavivados/

[i] https://www.google.com.br/?gws_rd=ssl#q=Reavivados+por+sua+palavra
[ii] http://noticias.adventistas.org/pt/coluna/valdeci-junior/esse-defunto-sou-eu/.
[iii] http://novotempo.com/audios/categoria/reavivados-por-sua-palavra/
[iv] TIMM, Alberto R. Podemos ainda ser considerados o “povo da Bíblia”? Revista adventista. Tatuí: Casa Publicadora Brasileira, ano 97, n. 6, p. 14-16, jun. 2001, pg 14.
[v] JACOB, Cesar Romero, et al. Atlas da filiação religiosa e indicadores sociais no Brasil. Rio de Janeiro: Ed. PUC-Rio; São Paulo: Loyola, 2003, pg 69.
[vi] BAINBRIDGE, William Sims. The sociology of religious movements. Nova Iorque: Routledge, 1997, pg 107.
[vii] GONZALEZ, Lourenço Silva. Assim diz o Senhor. 11. ed. Niterói: Ados, 2009, pg 456.
[viii] GAARDER, Jostein et al. O livro das religiões. São Paulo: Cia. das Letras, 2000, pg 209.
[ix] WHITE, Ellen G. Educação, 7ª ed. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 1997, pg 173.
[x] NISTO CREMOS: as 28 crenças fundamentais da Igreja Adventista do Setimo Dia. Tradução de Hélio L. Grellmann. 8. ed. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2008, pgs 11-25.

sexta-feira, 10 de julho de 2015

O QUE ELLEN WHITE DISSE SOBRE QUALQUER COISA


Introdução

Teatro é pecado? Qual deve ser o comprimento da saia? Seria errado ter uma árvore de Natal na igreja? Em que horário da noite devemos ir dormir? Os anjos nos abandonam? Quantas refeições por dia seria o ideal? Existem instrumentos musicais pecaminosos? Jogo de xadrez é educativo ou diabólico? Os desbravadores não podem angariar fundos para suas despesas de clube? E a carne? Essas e outras questões fazem os membros da igreja seguirem numa discussão sem fim. Na maioria das vezes, uma das maiores razões está na falta de um alinhamento mais amplo com a cosmovisão que está por trás dos escritos de Ellen White. O desconhecimento dos pressupostos de tais conselhos e a limitação simplória ao querer aplicá-los de qualquer forma e imediatamente levam a inúmeras incompreensões interpretativas e práticas. Portanto, para buscar saber o que Ellen White teria dito sobre qualquer coisa, se faz importante um olhar mais amplo do que ao simples recorte de um parágrafo. Assim, neste ano em que comemoramos os cem anos desde legado literário, este texto se propõe a ser um subsídio que busca levar o leitor, de forma cognitiva e prática, a este caminho mais seguro.

A Identidade de um Povo

Apocalipse 10 é, até certo ponto, mas de forma muito precisa, uma continuação do olhar profético de Daniel sobre a cronologia da História. Em Daniel 8:14, o profeta aponta para o ano de 1844 A.D. como a última data marcada pela profecia antes da volta de Jesus. Muitos detalhes do que se desenrolaria na História são descritos apocalipticamente por Daniel[1] desde o capítulo anterior, como por exemplo, o início do tempo do fim (ou do fim do tempo do fim) em 1798 A.D. (Daniel 7:25). Entretanto, nem todos esses pormenores foram entendidos pelo próprio profeta Daniel, e a ele foi dito que fosse deixado assim, até que, no tempo do fim (Daniel 12:7), os demais detalhes escatológicos seriam compreendidos. Veja Daniel 12:3-4: o livro (livrinho) referido aí continua sendo comentado em Apocalipse 10:2.
Aliás, a cena do anjo descendo do Céu descrita em Apocalipse 10:1 está em Daniel 12, e é para os anos 1840 A.D., tempo em que, agora sim, a volta de Jesus se faz mais perto do que nunca, como indicado no termo original grego “cronos” em Apocalipse 12:6: “já não haverá demora (cronos)”. Porque “nos dias do sétimo anjo” (verso 7), quando estiver para ser tocada a sétima trombeta (Apocalipse 11:15-19), que se desfecha com a segunda vinda de Cristo, cumpre-se “o mistério (ou, o evangelho) de Deus” (Apocalipse 10:7), sob um movimento mundial de pregação indicado no verso oito.
Tal movimento seria intenso tanto no sentido de pregar o evangelho quanto na gana pelo estudo das profecias relativas ao tempo do fim: “devora-o” (Apocalipse 10:9). E quando Guilherme Müller e seus seguidores compreenderam a contagem da profecia das 2300 tardes e manhãs e se acertaram quanto a 22 de outubro de 1844, tais entendimentos proféticos realmente lhes foram muito apreciáveis (“na tua boca, doce como mel”), por entenderem que aquela seria a data da volta de Jesus. Mas não foi. Jesus não veio. Receber a zombaria e o escárnio de todos os descrentes, manter um pensamento liminar, desfazer-se de tudo e de todos, subir na Ascension Rock e ficar por ali até terminarem as 24 horas daquela data, e ver o relógio entrar para 23 de outubro com o Céu completamente silente, foi realmente o desapontamento mais amargo que os seguidores da profecia poderiam receber. O “estômago ficou amargo” (Apocalipse 10:10).
Mas aquilo não era o fim daqueles denominados adventistas[2]. Estava profetizado por João: “é necessário que ainda profetizes a respeito de muitos povos, nações, línguas e reis” (Apocalipse 10:11). Ou seja, eles ainda deveriam continuar, e com uma característica enfática e singular: o dom de profecia aplicado internacionalmente. Era Deus dizendo àquele povo fragilizado: “Tenham fé no Senhor, o seu Deus, e vocês serão sustentados; tenham fé nos profetas do Senhor, e terão a vitória” (2Crônicas 20:20).
Muitos desistiram. A amargura e o desapontamento eram forte demais para que pudessem suportar. E restou um remanescente, que passaria a ter duas características: “os que guardam os mandamentos de Deus e têm o testemunho de Jesus” (Apocalipse 12:17). Mas assim como a expressão “em pé sobre o mar e sobre a terra” de Apocalipse 10:8 indicava que a pregação do movimento milerita era mundial, a desenrolar continuaria o grande conflito com o mal se lhes opondo também nos termos internacionais indicados pelo dragão “em pé sobre a areia do mar”. Apocalipse 12 é o capítulo profético da Bíblia que dá a cobertura cronológica mais longa da História. Nele, estão contemplados mais de 6000 anos de acontecimentos, desde a queda de Lúcifer (verso 7) até o tempo do fim (verso 17). E seu último verso deixa claro que a História continua.
Aqueles adventistas que restaram continuaram estudando para saber o que teria acontecido. Onde eles haviam errado as contas? Quando seria a data correta da volta de Jesus? É claro, eles descobriram que o erro não estava nos cálculos e datações, mas sim quanto ao que ocorreria em 22/10/1844. A purificação do santuário (Daniel 8:14) não era a volta de Jesus à Terra, mas sim o início do Seu ministério no lugar santíssimo do santuário celestial. Era o início do tempo do juízo investigativo de Deus. Mas, até chegarem a essa conclusão, descobriram muita coisa, inclusive, a importância de guardar os mandamentos de Deus. Passaram então a ser, além de adventistas, observadores do sétimo dia. Além desta primeira característica, esse povo estava destinado a ter também o “testemunho de Jesus” (Apocalipse 12:7), que João deixara explicado ser “o espírito de profecia” (Apocalipse 19:10).

O Dom de Profecia em um Povo

“Deus coloca profetas em Sua igreja verdadeira e eles guardam os Seus mandamentos para conduzi-la nas crises. Assim como enviou João Batista a Seu povo para preparar o caminho para a primeira vinda de Jesus, Ele promete que Sua igreja, que guarda os mandamentos nos últimos dias, também será abençoada com o dom de profecia” [3]. Um dos dons de Jesus é o dom de profecia. A Bíblia indica (Efésios 4:8, 11-15) que este dom permaneceria na igreja até o fim, pois a igreja que espera a vinda de Jesus não carecerá de nenhum dom (1Coríntios 4:4-7). Com certeza, os remanescentes do milerismo precisavam que Deus continuasse lhes revelando Suas verdades bíblicas. E isso Ele faz por meio dos Seus profetas (Amós 3:7).
A cada vez que aqueles adventistas informais, depois de intenso estudo bíblico, descobriam uma nova verdade bíblica, ainda tinham certa dúvida quanto a estar correta sua interpretação bíblica ou não. Afinal, eles haviam estudado as profecias de Daniel por décadas, haviam apostado literalmente tudo de suas vidas em um advento supostamente indicado pela Bíblia, e haviam se decepcionado amargamente. Logo, interrogar se as novas descobertas seriam autênticas ou não, passou a ser fortemente natural. Eles precisavam de confirmações para as conclusões de seus estudos. Então, uma adolescente de dezessete anos sonhava ou tinha uma visão estática e sem respiração (Daniel 10:17), que confirmava tal rumo doutrinário que estava se formando. Eles lembravam que Deus comunica Sua vontade por meio de visões e de sonhos (Números 12:6). Mas a Bíblia nos intima a provar os espíritos (1João 4:1). Cada manifestação profética deve ser analisada de acordo com as provas para um profeta verdadeiro, apresentadas na Bíblia (Mateus 24:5, 11, 24). Afinal, os profetas verdadeiros sempre conduzem à obediência à vontade de Deus (Deuteronômio 13:1-4). Estaria sendo esta realmente a postura de Ellen Gould Harmon[4]?
Como aquele povo já passava a se identificar com a guarda dos mandamentos (Apocalipse 14:12), eles passaram também a observar as manifestações da irmã Ellen sob o crivo de Isaías 8:19-20 (e demais instruções bíblicas quanto à autenticidade de um profeta), pois quando os profetas desobedecem à lei, Deus lhes tira a visão profética (Ezequiel 7:26). Eles perceberam que, além de indicar a obediência por amor aos mandamentos de Jesus (João 14:15), ela também sempre focalizava a Cristo como o centro da fé e da doutrina, conforme 1João 4:1-3. Em 30/08/1846, ela casou-se com o milerita Tiago White, vindo a se chamar Ellen G. White, e por mais sete décadas acompanhou, aconselhou e orientou os adventistas, em todo seu crescimento, formação filosófica, formatação de estilo de vida, organização e expansão. Os frutos da vida da senhora White sempre revelaram suas credenciais divinas (Mateus 7:15-16), e suas profecias, quando não foram condicionais, sempre se cumpriram (Jeremias 28:8-9). Deus realmente havia colocado uma profetiza em Sua igreja verdadeira, guardando Seus mandamentos, para conduzi-la em momentos de crises. Assim como enviara João Batista para preparar o povo para a primeira vinda de Cristo, agora estava dando a um povo, também, o dom de profecia, um pouco antes da segunda vinda do Messias.

O Legado de Ellen White

Os adventistas do sétimo dia têm a Bíblia como sua única regra de fé e prática, no zelo pelos princípios sola scriptura e tota scriptura herdados da Reforma Protestante[5]. “Os fundadores da igreja desenvolveram suas crenças fundamentais através do estudo da Bíblia; não receberam tais doutrinas através das visões de Ellen White”[6]. Para eles, os escritos de Ellen White não são uma adição à Bíblia, não substituem a mesma, e nem mesmo são equiparados aos sagrados escritos canônicos do cristianismo; em relação, à Bíblia, são apenas considerados como instruções que ajudam a entender melhor a Palavra de Deus, que é a Bíblia Sagrada, que é completa e suficiente em si mesma. Se algum escrito de Ellen White for encontrado em contradição com a Bíblia deverá ser recusado, e a posição bíblica sempre deverá prevalecer[7].
Mas o legado deixado por Ellen White tem se mostrado abençoado. Atuando junto ao corpo de crentes desde 1844, teve um ministério que durou 70 anos, nos quais escreveu mais de cem mil páginas e mais de cinco mil artigos, contando com 24 livros publicados por ocasião de sua morte em 1915. “Ellen White é a autora feminina mais traduzida de não-ficção na história da literatura norte-americana, bem como o mais traduzido autor de não-ficção americana de ambos os sexos”[8]. Está traduzida para mais de 165 línguas e dialetos. O livro mais traduzido de todos é o Caminho a Cristo. Hoje, entre os livros originais e os livros de compilações, existem cerca de 150 obras em inglês. Destes, cerca de 90 títulos já foram traduzidos e publicados em português. No Brasil, os livros mais vendidos são: 1) Caminho a Cristo – 7,2 milhões; 2) O Grande Conflito – 6,2 milhões; 3) Vida de Jesus – 4,1 milhões; 4) O Lar Adventista – 1 milhão; e o 5) O Desejado de Todas as Nações – 595 mil. Ela escreveu tanto sobre cultura bíblica, teologia, evangelização, vida cristã, educação, saúde, administração, família, finanças, relacionamentos, beneficência, etc., que atualmente, fazendo parte da lista dos americanos mais influentes de todos os tempos[9], é considerada pelos EUA como a oitava figura religiosa mais importante da América, acima e à frente até mesmo de Billy Graham[10].
A filosofia de estilo de vida dessa autora criou uma cultura. Hoje, 150 anos depois, seus conselhos permanecem tendo forte sentido relevante. Como a denominação cristã que mais cresce no mundo[11], a igreja adventista é obrigada a admitir que deve sua prosperidade aos conselhos de Ellen White. E isso fica evidenciado no fato de que a mesma igreja deve suas vezes em que falhou às suas próprias vezes em que negligenciou ouvir os conselhos da senhora White. No secular mundo acadêmico, os principais autores e estudiosos da Sociologia da Religião Cristã e das Ciências da Religião admitem que seja impossível deixar essa personagem fora dos estudos destas áreas de conhecimento, devido ao nicho cultural que ela formatou a partir do modernismo e através do pós-modernismo. Os adventistas do sétimo dia espalhados por mais de duzentos países têm traços comportamentais e de estilo de vida comuns entre si, que lhes são peculiares, aprendidos e reaprendidos constantemente dos escritos de Ellen White. Atualmente, pela última estatística realizada em 2014, trabalhando com 18.479.257 membros em 216 países e em 947 idiomas e dialetos, a IASD possui 148.023 congregações, 18.846 pastores ordenados, 260.181 funcionários, 779 escritórios administrativos, 7.579 escolas, 114 universidades, mais de 50 centros de treinamentos, 1.807.693 alunos, 21 indústrias de alimentos, 173 hospitais e sanatórios, 126 lares de idosos, mais de 294 clínicas e ambulatórios, 34 orfanatos e lares, 7 aviões e lanchas médicas, 15 centros de comunicação (mídia, TV, rádio e web), 63 editoras e ADRA presente em mais de 130 países [13] - tudo isso construído e operando de acordo com as orientações administrativas, filosóficas, financeiras e de modos de trabalho escritas por Ellen White.
Desde o falecimento dessa mulher em 1915, a igreja adventista crê que, uma vez tendo descansado em Cristo, essa escritora, bem como todas as demais pessoas salvas em Jesus, permanece sepultada aguardando ser ressuscitada na volta de Cristo (1Tessalonicenses 4:13-18). Ela não é vista como uma pessoa a ser venerada ou diferenciada dos demais seres humanos. Simplesmente, teve o seu dom específico. Ellen White nem mesmo criou as doutrinas observadas pelos adventistas. Contudo, ela forjou a cultura adventista, que é uma grande influência no mundo. Tais evidências levam os adventistas a considerarem-na uma voz profética, bem como que seus escritos sejam advindos de um espírito (ou melhor, dom) de profecia.

Quanto ao Bom Uso ou Mau Uso dos Conselhos de Ellen White

Apesar de toda a herança positiva que os adventistas recebem de Ellen White, eles correm também o risco de fazerem mau uso dos escritos desta autora. Muita confusão por vezes acontece, tanto no proceder quanto nas discussões, em menor escala quanto à teologia, mas em muito maior escala quanto aos usos e costumes, entre os membros da igreja adventista, na maioria das vezes, por não saberem usar corretamente os livros de Ellen White.


"É assim que é, e meu espírito tem sido muito agitado quanto à idéia: 'Ora, a irmã White disse assim e assim, e a irmã White falou isto ou aquilo; e, portanto, procederemos exatamente de acordo com isso.'
Deus quer que todos nós tenhamos bom senso, e deseja que raciocinemos movidos pelo senso comum. As circunstâncias alteram as condições. As circunstâncias modificam a relação das coisas"
(Mensagens Escolhidas, vol III, pag 217)


Como povo da Bíblia, os adventistas têm uma cultura da busca pela fidelidade ao texto bíblico, com os princípios sola e tota scriptura já mencionados. Usando o método gramático-histórico[14], procuram orientar-se para saber o que a Bíblia diz sobre cada assunto através de uma hermenêutica bem constituída tanto em exegeses honestas quanto em estudos sistemáticos elaborados coerente e suficientemente. Inclusive, isso tem gerado, historicamente, uma discussão acalorada dos adventistas com os demais cristãos por sua busca pela interpretação correta do texto bíblico, levando em consideração que a Bíblia não é apenas um livro, mas um conjunto de livros escritos por diferentes autores em diferentes lugares e tempos, e considerando também a consciência do abismo que existe tanto da Idade Antiga até os nossos dias, quanto do pensamento oriental para o ocidental. Sem relativizar as Escrituras e, ao mesmo tempo, sem pretenderem serem donos da verdade, os adventistas estão prontos para defender a verdade e obterem a vitória em sua apologia. E assim, se veem diferenciados dos demais evangélicos por causa de sua hermenêutica.
“A Hermenêutica é a arte ou o método interpretativo que procura compreender um determinado texto... Tem o sentido de ‘interpretar’, ‘explicar’ de uma forma geral a passagem textual em questão”[15]. Em Filosofia, existe a disciplina da Hermenêutica específica para saber como interpretar os textos gregos do mundo antigo. Em Direito, “hermenêutica é a ciência que criou as regras e métodos para interpretação das normas jurídicas, fazendo com que elas sejam conhecidas com seu sentido exato e esperadas pelos órgãos que a criaram”[16]. Temos hermenêuticas Constitucional, Filológica, Científica, Aplicada, Fenomenológica, Cultural, etc. Além disso, e como primeira delas, existe a Hermenêutica Bíblica[17], que cuida da reta compreensão e interpretação das Escrituras e consiste num conjunto de regras que permitem determinar o sentido correto da Palavra de Deus[18].
Se eu lhe disser que estou lendo Manuel Antônio de Almeida, será óbvio você descobrir que estarei lendo o livro Memórias de um Sargento de Milícias, pois foi a única obra deste autor brasileiro. Almeida é um autor. Se eu lhe contasse que estou lendo Philip Yancey, você poderia imaginar uma leitura sobre os questionamentos racionais da fé diante do sofrimento, porque esse jornalista tem umas duas dezenas de livros publicados sobre esse assunto. Yancey é uma referência. Agora, quando eu lhe digo que estou lendo Ellen White, você terá mais dificuldade em saber sobre que assunto estarei lendo. Como já citado acima, atuando num ministério que durou setenta anos (nós pastores nos aposentamos aos 35 anos de ministério!), de três diferentes continentes em que viveu, White escreveu mais de cem mil páginas, destinadas aos mais diferentes cantos do planeta. Ela não é simplesmente uma autora ou uma referência. White é um verdadeiro legado literário. Logo, para interpretá-la suficientemente, requer-se uma hermenêutica específica.

Hermenêutica em Ellen White

Assim como dentro da própria coleção bíblica pode haver abismos entre os contextos culturais distintos, o mesmo pode ocorrer dentro da coleção de manuscritos de Ellen White. O mundo não é o mesmo em setenta anos. Basta se olhar à crônica de Henrique Nigri, “Nós que nascemos antes de 1945”[19] e compará-la com o Brasil de hoje. Como o vocabulário mudou! Há cinquenta anos, uma moça que tivesse um pão não o trocaria por outro chapa. Entendeu? Com certeza não. Assim como você não entenderia o geleiro: profissional que saía vendendo diferentes tamanhos de blocos de gelo, pois as pessoas não tinham geladeira em casa. As palavras sofrem mudanças de acordo com a geografia. No Brasil, são os homens que vestem cuecas. Em Portugal, as mulheres vestem cuecas. Se as simples palavras mudam de significado, imagine o modo de pensar e viver! Logo, dentro de uma coleção de milhares de manuscritos whitianos oriundos de tantos lugares e anos, há uma incrível diversificação de denominações e sentidos.
Outra noção de hermenêutica bíblica que é praticada popularmente por simples e leigas pessoas estudiosas é a sensibilidade quanto ao estilo literário específico da passagem em leitura. Ao fazerem um estudo bíblico, os membros da igreja são ensinados a identificar se o texto é poético, apocalíptico, normativo, descritivo, crônico, etc. Da mesma forma, encontramos diferentes tipos de textos na literatura whitiana. Podemos comparar diferentes livros uns com os outros e até mesmo agrupá-los. Os testemunhos, nos mais diferentes livros, têm uma natureza de redação específica e comum, diferente, por exemplo, dos textos instrutivos encontrados em Mensagens aos Jovens ou Conselhos aos Pais, Professores e Estudantes. Já os livros Vida de Jesus e Profetas e Reis têm um tipo de composição em que a autora vai contando uma história. Talvez fosse oportuno se tivéssemos em mãos um estudo ou um manual que nos servisse de mapa, apontando onde estão os diferentes estilos literários de Ellen White e identificando-os, para nos guiar em nossos estudos. Mas se não o temos, podemos pelo menos estar atentos a isso, ao pararmos para observar que, por exemplo, existem as cartas, os textos administrativos, os testemunhos, os conselhos, as dissertações temáticas, os textos históricos, os comentários, etc. Essa sensibilidade pode, por exemplo, ajudar o leitor a não confundir os usos exegéticos com as aplicações homiléticas que Ellen White faria do texto bíblico[20].
Portanto, pegar uma frase sobre um assunto e dizer que era aquilo que Ellen White pensava sobre uma determinada coisa é simplesmente uma ampla ignorância. Ler de forma desatenta ou isolar textos fora de seus contextos deixará o leitor confuso com aparentes contradições ou com incompreensão de conselhos que parecem não ter aplicabilidade. Isso pode ocorrer tanto na Bíblia quanto em Ellen White. Assim como existe um grande esforço, histórico e mundial, para se entender a Bíblia, também existe, em escala menor, é claro, mas considerável, grande empreendimento para com o legado de Ellen White, a fim de que tal autora seja aproveitada corretamente e de que seja mantida sua autenticidade. E tal postura deve existir em todos os que leem essa autora.
No livro Mensageira do Senhor, Herbert E. Douglass contextualiza o leitor à compreensão de uma cosmovisão que consegue entender melhor Ellen White em seus pressupostos. A qualquer pessoa que queira interpretar bem os textos de Ellen White, faria bem a leitura dessa obra. Mais especificamente, nela há uma seção inteira dedicada a ajudar o estudante a saber “como escutar a mensageira”. São quase cem páginas sobre uma hermenêutica em Ellen White, apresentando princípios básicos, regras de interpretação internas e externas, a relação entre os escritores bíblicos e Ellen White, a autoridade escriturística e sua relação com a Bíblia, a autoridade de Ellen White em sua época, o congresso bíblico de 1919 e as maneiras como os livros foram escritos e preparados.[21]
O White Estate é uma verdadeira “instituição” mundial dentro da instituição adventista, com o encargo de conservar e trabalhar com o legado deixado por Ellen White. Nele, os depositários lidam com o patrimônio literário seguindo a erudição e o academicismo, mas também o empreendimento da popularização dos seus escritos. “O Patrimônio Ellen G. White e Associados é uma organização criada pela última vontade e testamento de Ellen G. White para agir como seu agente na custódia de seus escritos” [22] (tradução livre). Sediada em Silver Spring, EUA, essa corporação de pesquisas, estudos e produções possui 22 filiais ao redor do mundo, denominadas “Centro de Pesquisas Ellen G. White”. Estes escritórios são instalados em campus universitários e geralmente são dirigidos por pessoas doutoradas nas áreas adventistas de estudos e pesquisas. São centenas de funcionários trabalhando ao redor do planeta para que os escritos de Ellen White sejam aproveitados com relevância e honestidade. Somando-se, grandes editoras também trabalham nesta mesma causa. Por exemplo, a Casa Publicadora Brasileira tem um setor (ou equipe) dentro da redação composto por profissionais que trabalham constantemente nos serviços de atualização, adaptação e correção das edições das obras de Ellen White. Além disso, a igreja adventista possui um departamento exclusivo para adicionar força a esta tarefa, denominado Departamento do Espírito de Profecia, que conta com a ministração de milhares de membros leigos e de pastores em todos os níveis hierárquicos da igreja.

Sugestões Práticas

A existência de todo esse empreendimento deixa claro que não é tão fácil interpretar e usar Ellen White isolada e despreparadamente, mas que existem as facilidades de se alcançar os corretos uso e interpretação de tal legado literário. O leitor não precisa ser erudito em hermenêutica ou acadêmico de pesquisas para beneficiar-se das boas obras concebidas por essa autora. De forma não acadêmica, porém eficiente no estudo, as dicas abaixo podem ser usadas para boas e proveitosas leituras.
Um erudito, ao palestrar sobre como olhar para as afirmações de Ellen White, disse que devemos olhar para seus textos como círculos concêntricos (como as ondinhas criadas em uma lagoa atingida por uma pedrinha; um efeito cebola). O círculo mais interno seria a frase. Em seguida, o parágrafo. O terceiro círculo, a página. O próximo, o tópico. O seguinte, o capítulo. Depois a seção. Depois o livro. E por fim a coleção ou série. Esse olhar ajuda o leitor a situar-se em contexto. Também, ao observar um texto de White, é importante procurar responder às seguintes perguntas: Quando foi escrito? Onde foi escrito? Por que foi escrito? Para quem foi escrito? Em que contexto? O que estava acontecendo? Ao respondermos a essas perguntas, veremos que nem todas as declarações da autora são normativas; nem todas são descritivas; nem todas são interpretações bíblicas; e nem todas as interpretações bíblicas de White são homiléticas; bem como nem todas são exegéticas (sem contar que ela leva ainda consigo, muitas vezes, o sensus plenior). Ao respondermos a essas perguntas também perceberemos o tamanho da distância entre o contexto do texto e o nosso no tempo (do século XIX ao XXI) e no espaço (dos EUA ao Brasil) sem contar outros distanciamentos mais que, com certeza, virão à tona em tal exercício.
Preocupado com isso, George Knight, um dos maiores escritores contemporâneos adventistas do mundo[23], escreveu um material intitulado Como Ler EGW no século XXI, que temos em forma de breve artigo[24] e de livro[25]. Nesse trabalho, ele nos apresenta pelo menos dez conselhos sobre a prática de uma boa interpretação possível a qualquer leitor dedicado. Não podemos exigir tanto dos nossos irmãos não adventistas quanto à hermenêutica para com os autores canônicos inspirados e, ao mesmo tempo, cairmos nos mesmos erros  pelos quais os acusamos quando vamos para nossas discussões internas quanto à interpretação (que depende da hermenêutica usada) nos textos da autora moderna igualmente inspirada. Devemos ter a mesma coerência. Mas antes que o leitor precise se tornar um expert na arte da interpretação dos textos do espírito de profecia, o mais importante é que saiba que quando queremos saber o que Ellen White diria sobre determinado assunto, devemos tratar o texto whitiano como o fazemos com os textos bíblicos. Por exemplo, quando queremos saber o que White diria sobre determinado assunto, não podemos nos prender a uma citação apenas. Temos que fazer como em um estudo bíblico: buscar saber tudo o que todos os livros inspirados dizem sobre o assunto. Ao olharmos para tudo o que Ellen White disse sobre a matéria, chegamos a um equilíbrio sobre o tema. Foi o que Woodrow W. Whidden fez quando quis saber sobre o que a escritora opinaria sobre a natureza de Jesus. Veja o fruto desse seu estudo resultado no livro Ellen White e a Humanidade de Cristo.[26]
Para que você não precise passar por tanto trabalho, os depositários do patrimônio literário de Ellen White preparam (e continuam produzindo) os livros chamados de compilações, como, por exemplo, Conselhos Sobre o Regime Alimentar[27], Conselhos Sobre Educação[28], A Verdade Sobre os Anjos[29], etc. Logo, uma das dicas é procurar por um título de livro que já buscou tratar sobre o assunto. Ou, pelo menos, um capítulo, como pode ser visto no livro O Lar Adventista, um capítulo exclusivo sobre o Natal, como devemos comemorá-lo, quais devem ser os procedimentos natalinos da igreja, etc. Não encontrando um livro ou um capítulo específicos, pode-se também procurar artigos em que algum autor buscou expor o que Ellen White teria dito sobre determinado assunto. Para tanto, pode-se utilizar do mecanismo de busca da Revista Adventista online.[30] Os livros de Ellen White estão acessíveis em Português na web em vários sites e apps que disponibilizam ferramentas de busca, como o Ellen G. White Writings.[31] Existem também outras ferramentas como o CD-ROM do acervo de Ellen White[32] com uma verdadeira plataforma interativa de pesquisa e a enciclopédia índex de quatro volumes do Comprehensive Index to the Writings of Ellen G. White[33], etc. E ainda bem prática e acessível ao leitor, está a coleção do Comentário Bíblico Adventista do Sétimo Dia que, após comentar teologicamente cada trecho da Bíblia, apresenta uma seção com todas as referências dos escritos de Ellen White que comentariam a mesma passagem. Se o leitor quiser saber tudo o que autora escreveu sobre tal passagem bíblica, este é um caminho fácil e direto.[34] . A edição comemorativa da "Revista Adventista" deste mês de julho de 2015 vem com praticamente todo o seu conteúdo a ser um um bom subsídio ao leitor que queira buscar essa visão mais ampla sobre Ellen White e sua obra. Nela, merece um destaque especial o artigo do Daniel Oscar Plenc, que apresenta dez conselhos curtos, práticos e ao ponto para se interpretar os escritos de Ellen White.   
Depois que o leitor fizer seus estudos de procura e não conseguir apurar a pauta desejada, ainda tem a opção de ir à fonte da investigação que pode ser tanto o escritório regional, o “Centro de Pesquisas Ellen G. White”[35] ou sua sede mundial, o “White Estate”[36], e fazer a busca mais primária possível. Em primeiro lugar, nos próprios sites desses escritórios há um vasto acervo de pesquisas, artigos, perguntas e respostas, monografias e estudos disponíveis online. E se ainda não encontrar o que deseja sobre o que Ellen White diria sobre determinado assunto, ambos sites e escritórios são abertos a receber as solicitações dos leitores e internautas e interagirem com eles para ajudá-los no que for possível em sua pesquisa.
Quando minha esposa trabalhava como assistente de pesquisas no Centro de Pesquisas Ellen White de Engenheiro Coelho (UNASP), eu conheci um arquivo, um tipo de apostila, contendo as chamadas “citações apócrifas” de Ellen G. White. Declarações que popularmente são atribuídas à autora, mas que nunca lhe pertenceram. Uma que já ouvi muito é a afirmação de que Ellen G. White teria dito que “igrejas inteiras se perderão de portas fechadas com seus pastores”[37]. Quando se lê ou se ouve de alguém que Ellen White teria dito ou escrito algo, deve-se verificar se tal citação encontra-se realmente na fonte, que seria um de seus livros sendo referenciados. Além disso, deve-se tomar cuidado também com os intérpretes descuidados. Pessoas que, ainda que bem intencionadas, fazem um estrago ao apresentarem uma mensagem supostamente baseada em Ellen White, mas na realidade sendo uma verdadeira coleção de distorções do que a autora realmente teria dito. E por fim, um grande cuidado se deve ter também com os críticos que fazem referências à autora de forma maldosa, apresentando textos fora de seus contextos, reinterpretando-os com viés e até mesmo montando uma colcha de retalhos de citações assim. Ir diretamente à fonte, ou a quem esteja realmente abalizado para representar a fonte, sempre será a maneira mais segura de saber a verdade.
Temos que ter em mente que a pesquisa em textos inspirados não é primordialmente técnica. Se estivermos tratando de escritos aos quais denominamos “Espírito de Profecia”, torna-se óbvia a noção de que estamos lidando com algo espiritual. E para entender algo espiritual, é preciso uma predisposição espiritual (Lucas 24:45). Ou seja, é preciso abrir mão da autossuficiência intelectual própria e render o controle da mente ao comando de Deus. O que pode ilustrar isso é o próprio estudo da Bíblia, que é também um estudo espiritual (Salmo 119:18). Nessa ilustração, lembramos que quando Cristo deixou os discípulos, prometeu-lhes: “Mas aquele Consolador, o Espírito Santo, que o pai enviará em meu nome, esse vos ensinará todas as coisas, e vos fará lembrar de tudo quanto vos tenho dito” (João 14:26). Nós só podemos entender os escritos inspirados se o Deus Espírito Santo abrir nossos olhos (espirituais), mentes e corações para nos dar entendimento da sua infinita revelação, pois “o homem natural não compreende as coisas do Espírito de Deus, porque lhe parecem loucura; e não pode entendê-las, porque elas se discernem espiritualmente” (1Coríntios 2:14). Pois “na verdade, há um espírito no homem, e a inspiração do Todo-Poderoso o faz entendido” (Jó 32:8). Logo, creio que a recomendação mais importante de todas é a de que o pesquisador sempre estude os escritos de Ellen White com muita oração, humildade e disposição para abrir mão de seus próprios paradigmas para ceder lugar à orientação de Deus.
Para os estudantes, ainda que leigos, mas que queiram ser mais profundos na construção do pensamento a partir de Ellen White, isso se torna uma verdadeira formatação de cosmovisão. E a esses faz bem a leitura dos livros que trabalham com esse olhar panorâmico mais todo abrangente, tais como Crede em Seus Profetas[38], The Spirit of Prophecy[39], O Dom Profético[40], A Bíblia, o Espírito de Profecia e a Igreja[41], Atualização dos Escritos de Ellen G. White[42], Espírito de Profecia: Orientações Para a Igreja Remanescente[43], Mensageira do Senhor[44], Ellen White: Mulher de Visão[45], Um Dom de Luz[46], 101 Questions About Ellen White and Her Writings[47], XI Simpósio Bíblico-Teológico Sul-Americano: Ellen White: Vida e Ministério[48], etc. Esse exercício autodidata de leitura será uma verdadeira classe avançada que poderá fornecer ao leitor a mais ampla compreensão dos pressupostos corretos necessários ao pleno entendimento do pensamento de Ellen White.
E na interação com o mundo prático, na dúvida sobre como entender qualquer matéria em Ellen White, o leitor pode contar ainda com a ajuda das igrejas locais. Muitas igrejas possuem um “Mini Centro White” instaurado em suas dependências. E mesmo naquelas em que não há esse departamento, sempre haverá um pastor e mais pessoas experientes e idôneas que poderão ajudar na orientação da pesquisa, pois na multidão de conselhos é que provavelmente poderá ser encontrada a sabedoria (Provérbios 15:22 e 14:11). Isolar-se em um pensamento ou isolar um pensamento é que seria uma estultícia. O jargão de que um texto fora de seu contexto pode gerar um pretexto é muitas vezes verdadeiro. E diante de tanta complexidade que vimos aqui quanto aos escritos de Ellen White, devemos chegar pelo menos à conclusão de que o mais importante não é pegar uma declaração ao pé da letra, mas sim extrair dela o seu princípio e reaplicá-lo ao atual contexto, principalmente quando se tratar de usos e costumes.

Conclusão

Sendo assim, se o estudante for atento, abrangente e profundo em suas leituras nas obras de Ellen White, perceberá que tal autora é muito mais geral que específica, creio que, por intenção divina, para uma maior serventia e aplicabilidade. Podemos usar como ilustração para entender isso a conservação dos salmos bíblicos. Quais eram as melodias cantadas naqueles hinos do Israel antigo? Não foram conservadas! Mas Deus não poderia conservá-las? Claro que sim! Mas guardou somente as letras porque em Sua infinita sabedoria já previa que deveriam ser cantadas de acordo com a musicalidade de cada cultura que fosse recebendo a mensagem.[49] Assim também parece acontecer com os escritos chamados Espírito de Profecia. Se fossem tão específicos, serviriam apenas para aquele contexto. Mas parecem poder ressoar como diferentes melodias proféticas e pastorais cujos conteúdos são reaplicados a cada contexto que deles necessite.
Ou seja, embora pareça não ter feito exegese de nenhuma perícope bíblica, Ellen White serve de aporte à prática da exegese. Apesar de não ter deixado modelos de balanços financeiros, ela nos lega os princípios das finanças pessoais, eclesiásticas e organizacionais. Não temos dela também um formato de planejamento administrativo, mas herdamos de suas instruções os princípios básicos da gestão. Ainda que ela não tenha rascunhado arranjos, partituras ou composições, com ela podemos aprender a correta filosofia da música cristã. Ellen White não deixou receitas terapêuticas fechadas nem muito menos prescreveu receituários médicos, mas ministra-nos um verdadeiro legado de saúde e medicina. Nenhum plano de aula pode ser encontrado nos escritos de Ellen White, mas os fundamentos pedagógicos deixados por ela são suficientes a qualquer magistério. E assim por diante, parece não ter fim.
Deus é realmente a fonte de toda sabedoria. E deu este presente à igreja através das mensagens legadas a nós, os Seus filhos. Durante estes cem anos, valeram a pena todos os esforços do Senhor, dos pioneiros, da mensageira, dos depositários, dos acadêmicos e dos editores. Cabe ao estudante, apreciar as profecias (1Tessalonicenses 5:20) e estar atento a elas (2Pedro 1:19). Especificamente sobre os escritos de Ellen White, compensa ter e ler uma riqueza literária tão grande, inclusive, de forma sábia. Portanto, “crede no SENHOR, vosso Deus, e estareis seguros; crede nos seus profetas e prosperareis” (2Crônicas 20:20).

Por Valdeci Júnior.
www.NaSalaDoPastor.Com





[1] http://www.nasaladopastor.com/2010/12/noticia-permanente-santuario-e-2300.html
[2] Eles eram “adventistas” de maneira informal, simplesmente por aguardar um advento, pois a denominação “Igreja Adventista do Sétimo Dia” só viria a organizar-se duas décadas depois.
[3] A principal fonte deste tópico é os estudo bíblico “O Dom de Profecia”, da página 52 das Mensagens Selecionadas dos Auxílios Para o Leitor da Bíblia do Pastor da Sociedade Bíblica do Brasil, edição comemorativa do 1º Concílio Ministerial da Divisão Sul-Americana em Foz do Iguaçu, 24-28 de março de 2011.
[4] Nome de solteira de Ellen G. White.
[5] Nisto Cremos, as 28 Crenças Fundamentais da Igreja Adventista do Sétimo Dia, 8ª edição (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2008), páginas 11-25).
[6] Idem, página 289.
[7] Idem, 289-291.
[8] http://pt.wikipedia.org/wiki/Ellen_G._White
[9]http://noticias.adventistas.org/pt/noticia/biblia/ellen-white-entra-na-lista-de-americanos-mais-influentes-de-todos-os-tempos/
[10]http://www.smithsonianmag.com/smithsonianmag/meet-100-most-significant-americans-all-time-180953341/?no-ist
[11]http://noticias.gospelmais.com.br/igreja-adventista-e-a-denominacao-mais-cresce.html
[13]http://www.adventist.org/pt/informacoes/estatistica/artigo/go/0/seventh-day-adventist-world-church-statistics-2014/
[14] http://www.nasaladopastor.com/2011/10/metodo-gramatico-historico-de.html
[15]http://www.infoescola.com/filosofia/hermeneutica/
[16]http://www.significados.com.br/hermeneutica/
[17]http://www.infoescola.com/filosofia/conceitos-de-hermeneutica/
[18]http://exegeserbiblica.webnode.com.br/news/hermen%C3%AAutica/
[19]https://www.youtube.com/watch?v=LXgRBdIRlMk
[20] Entre os pensadores e acadêmicos religiosos adventistas, muito se discute se aqui ou ali, ou como um todo, Ellen White teria sido homilética ou exegética. Mas levando em consideração a autêntica aplicação dos termos teológicos “revelação”, “inspiração” e “iluminação”, essa discussão é inútil e sem sentido, pois homiléticos e exegéticos são os meros teólogos (aplicados e sistemáticos), que são simplesmente iluminados (quando o são!). Eles são terceiros que apenas lidam com a revelação já recebida pelos profetas. Ellen White foi inspirada, o que a coloca fora desse foco de discussão e acima destes estudiosos, por sempre ser recebedora direta da revelação.
[21] Douglass, Herbert E., Mensageira do Senhor: O ministério profético de Ellen G. White (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2001), 372-467.
[22] http://www.whiteestate.org/
[23]https://en.wikipedia.org/wiki/George_R._Knight
[24]http://www.nasaladopastor.com/2014/02/como-ler-ellen-white-no-seculo-xxi.html
[25]http://www.4shared.com/office/ujyjT_7t/Como_Ler_e_Aplicar_os_Escritos.html
[26]Whidden, Woodrow W., Ellen White e a Humanidade de Cristo. 2ª edição (Tatuí-SP: Casa Publicadora Brasileira, 2004).
[27]White, Ellen G., Conselhos Sobre o Regime Alimentar, 12ª edição (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2007).
[28]White, Ellen G., Conselhos sobre Educação (Tatuí: Casa Publicadora Brasileira, 2002).
[29]White, Ellen G., A Verdade Sobre os Anjos, 4ª edição (Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2005).
[30]http://acervo.revistaadventista.com.br/
[31]http://text.egwwritings.org/
[32]http://centrowhite.org.br/minicentros-white/implentacao-a-nivel-local/ ; www.cpb.com.br ; http://www.whiteestate.org/cdrom/cdrom.asp
[33]White Estate, Comprehensive Index to the Writings of Ellen G. White  (Boise: Pacific Press, 1992), 4 volumes; http://www.adventistbookcenter.com/index-to-the-writings-of-ellen-g-white-4-vol-set.html ; https://archive.org/details/comprehensiveind00mtvi
[34]Nichol, F. Comentário Bíblico Adventista do Sétimo Dia. Tatuí: Casa Publicadora Brasileira.
[35]http://centrowhite.org.br/
[36]http://www.whiteestate.org/
[37]Sem referência, pois tal citação, apesar se ser muito usada popularmente, é “apócrifa”.
[38]REBOK, Denton Edward. Crede em seus profetas. Tradução de Isolina A. Waldvogel. 4. ed. Tatuí - SP: Casa Publicadora Brasileira, 1998. 275 p.
[39]THE Spirit of prophecy treasure chest: an advent source collection of materials relating to the gift of prophecy in the remnant church and the life and ministry of Ellen G. White. 1. ed. Washington - EUA: Review and Herald , 1960. 192 p.
[40]Pfandl, Gerhard. O Dom Profético Nas Escrituras e na História Adventista, Lições da Escola Sabatina, Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2009.
[41]READ, W.E. A Bíblia, o Espírito de Profecia e a Igreja. Tradução de Centro de Pesquisas E.G.W Unasp. 1. ed. Engenheiro Coelho - SP: Unaspress, 2015. 195 p., 22 cm. ISBN 978-85-8463-006-6.
[42]Atualização dos Escritos de Ellen G. White - Editoria da Casa Publicadora Brasileira.
[43]STENCEL, Renato (Org.); GROGER, Renato (Ed.); FOLLIS, Rodrigo; LUÍS, Flavio. Espírito de Profecia: Orientações para a Igreja Remanescente. 1. ed. Engenheiro Coelho - SP: Unaspress, 2012. 189 p.
[44]DOUGLASS, Herbert E. Mensageira do Senhor. Tradução de José Augusto da Silva. 3. ed. Tatuí - SP: Casa Publicadora Brasileira, 2009.
[45]WHITE, Arthur L. Ellen White: mulher de visão. Tradução de Cristiane Perassol Sartorti, Fernando Dias de Souza. 1. ed. Tatuí - SP: Casa Publicadora Brasileira, 2015
[46]COON, Roger W. Um dom de luz. 1. ed. São Paulo - SP: Instituto Adventista de Ensino, 1983.
[47]FAGAL, William A. 101 perguntas sobre Ellen White e seus escritos. Tradução de Delmar F. Freire. 1. ed. Tatuí - SP: Casa Publicadora Brasileira, 2013. 213 p.
[48]Apostila com os resumos das palestras apresentadas de 30 de abril a 4 de maio de 2015 nas dependências do UNASP-EC
[49] http://www.nasaladopastor.com/2014/09/melodias-dos-salmos-onde-encontra-las.html